Home Influyentes Colaboradores DE AQUI SOY / Ciudad de lamentos

DE AQUI SOY / Ciudad de lamentos

DE AQUI SOY / Ciudad de lamentos
0

Gerardo Jiménez

La Ciudad de México se ha convertido en la de los lamentos, por los hechos de violencia y muertes, secuestros como el ocurrido al joven estudiante Norberto Ronquillo Hernández, del cual la Jefa de Gobierno, Claudia Sheimbaum “lamentó”, lo sucedido de acuerdo con un tuit que desató la cólera de los fiscales de las redes sociales.

Inmediatamente los llamados hashtags que marcan tendencias: #RenunciaSheinbaum, #SiNopuedenRenuncien, así se emitió sentencia mediática al inició de semana contra la administración local.

Y fue precisamente la madre de Norberto, Norelia Hernández, de 48 años, quien relanzó relanzó la frase de Alejandro Martín en 2008. ahora para exigir resultados, después de cinco días en los que las autoridades capitalinas, no brindaron a la familia avances sólidos sobre el paradero del joven encontrado muerto en un paraje de la alcaldía de Xochimilco.

“Es mi hijo y en verdad yo creo que así sería y así es, si no pueden, que nos digan y que renuncien y que siga adelante esto, al final de cuentas es la vida de mi hijo.

“No es Norberto, es México. Esto le está removiendo a medio México, porque si no fue mi vecino, fue mi sobrino, mi tío o mi maestra. Siempre tenemos a alguien, esto no es aislado”, demandó la mujer.

Esta mujer oriunda de Chihuahua se quedó con la intención de buscar al Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador para pedirle que el caso de su hijo entrara a su gabinete de seguridad y se investigara desde la federación, tal vez se hubieran dado mejores resultados.

Las razones de Norelia están mas que justificadas y con un trágico final, el lunes por la tarde al esperar el cuerpo de su hijo a las afueras del Instituto de Ciencias Forenses esta mujer dijo que ella había venido a la Ciudad de México a recoger el certificado de la graduación de su hijo, pero dejaba la capital del país con el certificado de la muerte de Norberto.

Más allá del acribillamiento político contra la administración de Sheinbaum, sus propias cifras, las estadísticas de la Procuraduría capitalina revelaron que el delito de secuestro va en aumento.

Un promedio de 2.9 secuestros se han cometido en la Ciudad de México en los primeros cinco meses de este año. Hasta el mes de mayo fueron inicios 440 Carpetas de Investigación por el delito de privación de la libertad personal, conforme a estadísticas consultadas en el portal de Datos de la Ciudad de México.

Esta cifra comparada con el mismo periodo año anterior, donde fueron denunciados 216 secuestros, da un promedio de 2 ilícitos de este tipo al día, lo que representaría un incremento del 66%.

Febrero ha sido el mes con el mayor número de Carpetas de Investigación que se han iniciado con 134 por el delito de privación de la libertad personal; 159 de estos casos se han iniciado en la Fiscalía para la Investigación para la Atención del Delito de Secuestro, otros 31 más en la Fiscalía de Benito Juárez; 28 en la de Iztapalapa; 25 en Gustavo A. Madero y 24 en Cuauhtémoc.

Otro de tantos lamentos, lo manifestó la Procuradora, Ernestina Godoy, cuando después de cuatro semanas de zozobra y supuestas investigaciones, la funcionaria confirmó en conferencia de prensa la muerte de María del Rosario Fabián, madre del pequeño Bruno. Ella fue secuestrada para robarle una camioneta y posteriormente asesinada.

Así se van sumando buenas intenciones, líneas de investigaciones concretas “que en breve darán resultados”, pero que en lo inmediato no ofrecen ninguna certeza de eficiencia. También puede ser valido lo que se argumenta en las redes sociales, de que no se puede pedir la renuncia de uno o algunos funcionarios, sino hay que ver el problema de fondo, dentro de un todo, un sistema impune, que también está infiltrado, lo cual ha derivado en una crisis que destruye las buenas acciones que está desarrollando esta administración.

Lo cierto, es que se debe pasar de los lamentos a la acción y efectividad de la inteligencia que tienen las corporaciones judiciales y de seguridad pública, los resultados tienen que ser inminentes y no depender de las instituciones federales.

ESCRIBE UN COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.