Home Influyentes Colaboradores ENERGÍA SEXUAL CDMX / La ‘Ascensión’

ENERGÍA SEXUAL CDMX / La ‘Ascensión’

ENERGÍA SEXUAL CDMX / La ‘Ascensión’
0

Jorge del Villar 

Los expertos en políticas públicas aseguran que al nivel que vamos, el planeta no es sustentable. En los últimos 50 años hemos devastado lo que no habíamos durante 200 mil años que tiene el Homo sapiens sapiens de existencia. Sapiens la bola cuánto más nos dure la Tierra. Los cambios de hábitos minúsculos que estamos llevando a cabo, como separar la basura cada vez que nos acordamos, no son ni mínimamente suficientes para el reto. Pareciera que ya ni el chapulín colorado nos puede salvar; sólo un milagro y toneladas de voluntad, dedicación y un cambio de paradigma.

Una gran ventaja de vivir en la Ciudad de la Pelancha, ahora CDMX; es la oferta cultural internacional. Tan sólo algunos espectáculos que se presentarán durante los próximos treinta días incluyen: El Amor Distante de la compositora contemporánea finlandesa Kaija Saariaho. A quienes gustan de lo más barroco, de Viena llega la Orchester Wiener Akademie. También se presentará la reconocida conductora estadounidense Rebecca Miller. Viene el espectáculo chino Shen Yun; el cubano Pablo Milanés; el boricua Chayanne; el romano Eros Ramazzotti; Pimpinela, que quizás hace cuatro décadas no haya elegido el nombre ideal para atraer a los millennials. Vienen también los españoles Pablo Alborán y Julio Iglesias. Este último, de quien se aseguraba había tenido sexo con tres mil mujeres; ahora afirma que lo importante no es el coito, “lo bonito es que te quieran de verdad”.

Pero la Gran Tenochtitlán no sólo cuenta con los grandes artistas de todo el mundo, sino también es una megalópolis espiritual que atrae a grandes maestros de todas las latitudes. Se habla que la capital del chile es un centro energético muy poderoso. Por algo los mexicas lo eligieron para establecer la capital de un imperio mesoamericano.

Muchos maestros espirituales que vienen a nuestra ciudad, hablan, casi como profecía, acerca de un gran cambio en la vibración energética de los habitantes del planeta. Aprendimos en secundaria, en clase de ciencias, que cada uno de los átomos que conforman nuestro cuerpo está sostenido por energía. La energía es el pegamento que integra a todo lo que existe. Hay elementos de la naturaleza cuyos átomos vibran en frecuencias más densas, como el plomo (de ahí la expresión es un plomazo, cuando alguien es intenso, denso y menso). Y hay elementos más livianos, como el helio. Las disciplinas espirituales creen que la mente humana es capaz de modificar la frecuencia vibratoria de los átomos del cuerpo. Y la mística se está fusionando con la ciencia y con las políticas públicas. La Organización Mundial de la Salud reconoce y promueve los beneficios de la meditación. El gobierno británico acaba de lanzar una campaña nacional para enseñar a meditar en las escuelas y el gobierno estadounidense invierte cientos de millones de dólares en el National Center for Complementary and Integrative Health.

Ahora está en México el Doctor Darius Meibodi, un alemán-iraní que estudió medicina en la Universidad de Heidelberg y practicó oncología durante 20 años en Londres. Una voz interna le dijo que se acercara a otras vías para prevenir y sanar, para elevar la frecuencia vibratoria de los átomos humanos. Al proceso lo llama, “Ascensión”. La ciencia no es otra cosa mas que una metáfora. El universo está distorsionado por la percepción humana y sus cinco limitados sentidos.

La “Ascensión” podría representar un cambio de paradigma. A lo largo de la historia se han presentado “descubrimientos o hazañas” que salvaron y en su momento parecieron milagrosas. El descubrimiento de la penicilina fue una. Durante la Segunda Guerra Mundial, la Gran Bretaña se sentía perdida frente a una inminente invasión de Hitler. Winston Churchill y el Rey Jorge VI convocaron a la población a unir sus oraciones, meditaciones o intenciones a las 9 p.m. al sonar del Big Ben y Hitler no pasó. Independientemente de nuestras creencias, es momento de volcarnos hacia el espíritu. Eso sí podría salvar a nuestro planeta.

ESCRIBE UN COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.