INE y TEPJF moral y éticamente imposibilitados de arbitrar

 

14 de abril de 2018

Por Luis Repper

Qué bajeza, qué corrupción, vaya incapacidad y absoluta dependencia del ejecutivo federal mostró el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) al fallar y ordenar al INE incluir en la boleta al candidato “independiente” Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, pese a que legal, social, mediática  y moralmente se comprobó que trampeó y simuló miles de firmas para alcanzar el derecho a competir por la presidencia de la república.

Si esto es aberrante,  peor aún y vergüenza nacional con proyección internacional, que los árbitros de la contienda (INE, TEPJF) hayan caído en la soberbia y enfrentamiento público por la decisión. Pues mientras el Instituto lo sacó (legalmente) de la posibilidad, los corruptos magistrados del Tribunal, lo rehabilitaron, en un acto de absoluta trampa, como hizo El Bronco, que tiene misterioso, oscuro, ofensivo y antidemocrático trasfondo político, burlándose, incluso, de los mexicanos, pues fehacientemente se mostró el sucio accionar de Rodríguez Calderón y su séquito campañero.

De por si Tribunal e Instituto han perdido toda confianza, credibilidad, confiabilidad y autoridad, por decisiones anteriores en favor del PRI, como el caso de las elecciones gubernamentales de 2017 en el Estado de México y Coahuila, en las que a pesar de que el elector dio la espalda y rechazó a Alfredo del Mazo Maza y a Miguel Ángel Riquelme, por decisión y orden presidencial dispuso que ambos usurpadores “ganaran” los comicios con la sumisión de los institutos electorales locales… y nada pasó: ambos tramposos “gobiernan” sus Estados.

Con un Tribunal e Instituto “a modo” el Sistema y el PRI adelantan la maquinación de un potencial fraude el 1 de julio, ante la evidencia de que su pueril, gris y corrupto (impulsor del gasolinazo, estafa maestra y más)  candidato José Antonio Meade Kuribreña mantiene su honroso tercer lugar en las preferencias electorales –desde hace más de 2 meses- después de Ricardo Anaya y muuuy lejos del puntero Andrés Manuel.

La pésima y torpe jugada de Peña Nieto, disponiendo –por terceros, 4 de los 7 magistrados del Tribunal- revivir al regiomontano, tiene un argumento débil, sucio, corrupto: golpear mediáticamente, a López Obrador y el ejemplo más evidente fue que de inmediato El Bronco, en “chacaleo” periodístico amenazó al puntero, “preocúpate Andrés Manuel, voy por ti” y torpemente insiste, no te voy a quitar tus votos porque tus simpatizantes los tienes amarradosvoy a tener más votos que él”, presumió.

Tras el fallo del TEPJF y ante los ojos de todo el país, quedó demostrado que dicha decisión vino “de arriba”, es decir le urgía al Sistema y al PRI tener otro “candidato a modo” pues el propio nomás no levanta.

Columnistas, analistas, comentaristas, opinadores, conductores, reporteros decentes, siguen cuestionando el regalo que hizo el Tribunal a El Bronco, por lo que se ganó, a ley, el mote de candidato a modo. Al cuestionarlo sobre el particular y en su florido y vulgar lenguaje, enfadado respondió: hoy tuitean que soy candidato a huevo… y con muchos huevos, diría yo, enfatiza.

Presumió “yo tuve firmas de sobra (tramposas) ¿Quién dijo que no, quién dijo eso?, retó.

Lo cierto es que fue descarado el favoritismo a este sujeto, desde el corazón mismo de uno de los árbitros electorales, que si algo de confianza tenían (INE, TEPJF, FEPADE) hace muchos comicios se ha perdido. No hay separación de poderes, con ello se burla el Sistema, el PRI y sus esbirros, de la ciudadanía, del elector leal, responsable, digno y civilizado.

Pero el tema no es Rodríguez Calderón, sino los corruptos e ineficientes Consejeros Electorales y los Magistrados del Tribunal, que a menos de 75 días de la elección (ya no hay tiempo para reemplazarlos y fincarles responsabilidad penal por corrupción, colusión y omisión) traen conflicto directo, se acusan unos a otros de dolo, incapacidad, prepotencia, además perdieron la posibilidad de mediar entre electores y partidos, ante lo turbio que se vislumbra la jornada, elección, impugnaciones y resultados.

Ya no tienen autoridad moral, ética, profesional para evaluar y calificar la elección, cuando ambas partes, INE/TEPJF, están sumidas en el lodo, en el estiércol, en la inmundicia ¿Cómo creerles o por qué confiar en ellos?

Desde sus respectivas trincheras, a través de los medios de comunicación, ambos bandos siguen lanzándose basura, ante la burla social, pero a la vez temor de que esto se salga de control y la elección se torne peligrosa, dudosa y descalificada por la población, que podría terminar en prorrogada –lo menos peor- o suspendida –que le convendría al PRI/Gobierno- pues prolongaría su gestión, hasta nueva convocatoria constitucional.

Tal panorama no le importa, le es indiferente, “le vale madre” al gobierno peñista, pues ante lo evidente, el pseudo Secretario de Gobernación (responsable de la paz social, tranquilidad, derechos humanos, seguridad nacional) Alfonso Navarrete Prida, no ha dicho esta boca es mía y poner orden, disciplina y responsabilidad a Consejeros y Magistrados. La pasividad y/o incapacidad del responsable de la política interna del país es alarmante, peligrosa, incomprensible, dudosa y complaciente.

Creo que el mexiquense, amigo de su Jefe y paisano Peña Nieto, no ha sopesado que quedan menos de 3 meses para la jornada electoral, y se mantiene como espectador pasivo ante los agravios y corruptelas que Consejeros y Magistrados han sumido al derecho fundamental del ciudadano, de elegir en un clima de paz, credibilidad y confianza al próximo presidente de México y otros aprovechaos del erario federal.

El panorama no pinta bien para los partidos, candidatos, autoridades y gobierno federal,  porque estas campañas siguen sucias, nada propositivas, insulsas, mentirosas y sin convencer. Más aun cuando es del conocimiento público los millones y millones de pesos que dilapidan entre este nicho de vividores, que no han dado en los últimos 35 años resultados positivos en favor de los mexicanos. Sigue la inseguridad, el desempleo, la pobreza y pobreza extrema, la exponencial carestía de la vida, el despilfarro del erario en beneficio de reducido grupo de funcionarios, legisladores, hombres de cuello blanco, políticos, extranjeros, y familiares de estos, en detrimento de más de 124 millones de mexicanos.

Y pese a la realidad adversa que padecemos, los mismos buscan cambiar de cargo, pasar de senador a diputado, de éste a asambleísta, lograr una gubernatura, incrustarse en el gabinete del ganador… lo de siempre, sin haber pasado por los exámenes de control de confianza, de capacidad, habilidades; del perfil profesional para el cargo (ejemplos, Luis Videgaray, Alfonso Navarrete Prida, Enrique Peña Nieto, Gerardo Ruiz Esparza, Eruviel Ávila Villegas, Aurelio Nuño, Lorenzo Córdova Vianello, etc.) por eso se comete sexenio tras sexenio, legislatura tras legislatura, las mismas burradas y corruptelas, sin que los mexicanos seamos tomados en cuenta para exigir el cambio.

Este pleito entre INE y TEPJF es el resultado del gobierno fallido de Enrique Peña Nieto, que se abocó más a la corrupción, la impunidad,  la compra de conciencias, la imposición de interese personales y partidistas. Dejó hacer, dejo pasar y como no hubo consecuencias por sus actos, trapacerías, incapacidad, se perdió el respeto –si alguna vez lo hubo- a la autoridad. La razón es evidente, al inicio del sexenio, La Casa Blanca, de las Lomas de Chapultepec, marcó el sino de un gobierno que jamás levantó, como ahora su candidato oficial, Pepe Toño Meade, por eso el mexiquense de Atlacomulco, no mete en orden a los árbitros electorales: la omisión es delito federal.

Un ejemplo más que demuestra el descontrol que padece –y al parecer disfruta- el gobierno federal es que las pre y campañas electorales además de mentirosas y sucias, han sido las plataformas para el insulto, el agravio, la denigración, la insolencia contra el contrincante, la denostación personal de todos contra todos, pues en los meses que lleva esta basura, ni INE o TEPJF han metido al orden a partidos y candidatos. A menos de 11 semanas del Día “D”, las “marranadas” continúan, suben de tono y atrapados entre aquellos y las autoridades electorales, el ciudadano debe tolerar palabrerías, promesas que no se cumplen, spoteo atroz en radio, televisión, internet, periódicos, revistas, publicidad urbana y móvil que  llega al hartazgo y a insultar nuestra inteligencia.

En México, no pasa nada. Los políticos en su mundo: campañeando, recibiendo dinero y soñando con el cargo para mamar del presupuesto. Los funcionarios públicos en la contemplación de lo que pasa, pues tienen asegurado su futuro, sus bonos, otro puesto, mientras el país se les deshizo entre las manos. Los burócratas electorales en sus actos de corrupción y sumisión, apoyados en sueldazos, prestaciones, privilegios y excesos.

En tanto, quien da el voto para que los anteriores usufructúen y dilapiden nuestra paciencia, nuestro dinero, nuestros derechos, padece el terror del asalto diario, el desempleo, los bolsillos vacíos, los pagos irracionales de agua, luz, gas, gasolinas, alimentos, transporte. Sumidos en la mendicidad más de 53 millones de mexicanos y desempleados más de 20 millones, a quienes, sin dignidad, moral, ni ética les pedirán el voto, sin cumplir lo que prometieron ¿verdad Enrique?.

Este es el México real… que no merecemos

 

¨Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de Comunicadores por la Unidad (CxU).


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