Home Influyentes Colaboradores LA ANTÍPODA OSCURA / El consentido

LA ANTÍPODA OSCURA / El consentido

LA ANTÍPODA OSCURA / El consentido
0

Alberto Cuenca

José Ramón Amieva últimamente lo tienen muy consentido en Morena, tanto que hasta le van a perdonar no asistir a rendir el informe de gobierno ante el Poder Legislativo local, y ni con el pétalo de una crítica lo tocarán.

El Jefe de Gobierno saliente ya mandó decir a los diputados locales, tanto a los electos como a los que están por dejar el cargo, que el próximo 17 de septiembre mandará su informe por escrito.

La decisión de Amieva rompe con una tradición política y un ejercicio parlamentario de rendición de cuentas de 19 años. Desde que en esta Ciudad se ha elegido al Jefe de Gobierno y sin importar si es el mandatario titular o su sustituto, el gobernante en turno acude ante el Pleno del Legislativo de la Ciudad a comparecer frente a los diputados.

Pero eso parece no importarle a la Jefa de Gobierno electa, Claudia Sheinbaum, ni a los diputados locales electos de Morena que coordinará Ernestina Godoy Ramos. Sobre esa decisión de Amieva, Sheinbaum sólo dijo: “Es una decisión del actual Jefe de Gobierno”.

Muy lejos quedaron las críticas que, por ejemplo, Claudia Sheinbaum y su vocero César Cravioto hacían en plena campaña electoral, cuando decían que el mandatario saliente más bien parecía el jefe de un partido político, en concreto del PRD, que el Jefe de Gobierno de todos los capitalinos.

En encendidas declaraciones, por allá de mayo y junio, los morenistas querían quemar a Amieva en leña verde por permitir que la abanderada del Frente, Alejandra Barrales, realizara un acto proselitista en el cuartel central del Cuerpo de Bomberos o por tomarse la foto con el impresentable líder sindical de los Vulcanos, Ismael Figueroa, anunciando un incremento salarial de tres por ciento para los tragahumo.

“Me parece un descaro absoluto la fotografía del actual jefe de gobierno con el líder del sindicato de bomberos ¿De qué se trata? Además de que este hombre es violento (Ismael Figueroa), ha agredido a la prensa y el jefe de gobierno en horas de trabajo haciendo campaña política ¿de qué se trata?”, cuestionaba Sheinbaum a finales de junio.

Algún salvoconducto tendrá hoy Amieva para pasar incólume entre sus ambiguos verdugos, porque ahora Claudia Sheinbaum hasta desmarca a Amieva de responsabilidades como la negativa de la Secretaría de Finanzas para entregar información sobre capital humano y la forma discrecional de cómo se ha manejado la nómina del actual gobierno capitalino.

La semana pasada, cuando Sheinbaum presentó al que será su subsecretario de Capital Humano, acusó que la Secretaría de Finanzas seguía sin entregarle los datos de recursos humanos para dilucidar, por ejemplo, las contrataciones de personal hechas en los últimos meses vía nómina 8.

Cuando se le preguntó a Sheinbaum si el Gobierno de la Ciudad violó el acuerdo para la transición, que incluso está publicado en la Gaceta Oficial de la CDMX, la mandataria electa no culpó a José Ramón Amieva, sino al actual subsecretario de Capital Humano, Antonio Paz.

El que Amieva asistiera a rendir su informe habría sido una excelente oportunidad para que el Primer Congreso de la Ciudad, de mayoría morenista y que de hecho entra en funciones el 17 de septiembre, le cuestionara todo lo que en su momento empañó las campañas capitalinas, pero es obvio el acuerdo para dejar todo eso en el pasado, muy a pesar de los sistemáticos agravios que en la contienda enfrentaron los de Morena.

Hoy que Amieva es amigo de los futuros gobernantes, quizás el mandatario deba agradecerle el favor de tal diplomacia a su anterior jefe político, Alejandro Encinas, o ¿por qué tanto apapacho?

ESCRIBE UN COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.