Los días que nos separan: Una historia de época

 

12 de mayo de 2018

Libro abierto

POR: JOSÉ LUIS AMADOR

 

La historia de Marina y Víctor, dos personas que vivieron en la Barcelona de 1914, la conocemos a través de los sueños de Abril, una estudiante universitaria que vive en nuestra época, quien también se encarga de cuidar a su hermano menor, pero un día va a la biblioteca a buscar un libro: “Peter Pan en los Jardines de Kensington” y “Peter Pan y Wendy”, entonces coincide con Leo, un joven que le ayuda a bajar del estante la edición con los dos tomos, y al roce de sus manos comienza la magia, entonces Abril se obsesiona y comienza a soñar con la vida de dos personajes que existieron hace 100 años, Víctor con el mismo rostro de Leo y ella dando vida a Marina.

La lectura se vuelve adictiva cuando conoces a todos los personajes, pero si comparamos las dos historias que a la par se van narrando, definitivamente la más trascendente es la que ocurre en el pasado, porque se muestran mayores detalles. Al final de cuentas, Abril y Leo son sólo una consecuencia del amor que quedó varado hace años por dos razones: primero por las reglas de una sociedad y segundo por el destino.

El libro intercala los capítulos del presente y el pasado. La actualidad es narrada en tercera persona y la mayoría de los acontecimientos contados desde el punto de vista de Abril.

Los apartados remotos avanzan con los sueños de Abril, un pasar de la historia que es narrado en primera persona por Marina, la otra protagonista, una joven trabajadora que cuida de los niños Altarriba. Víctor es un personaje burgués, acostumbrado a tenerlo todo, sin embargo, a medida que evoluciona la historia, él va cambiando.

No sé si la reencarnación exista, pero la autora cuenta una historia que une a la perfección a dos personas que se amaron y aunque un acontecimiento acabó con ese sentimiento, el futuro permitió que ese gran siguiera su camino. El final en la historia de Marina me dejó con las ganas de saber qué hizo después de aceptar el desenlace de Víctor.

La ambientación del libro es estupenda, se nota la documentación que realizó la autora. Las calles, los edificios, el Paseo de Gracia, el Saturno Parque, el Cine Ideal, todos esos detalles hacen que la historia se goce el doble porque dentro del libro los sitios son buscados en el presente.

Las páginas pasaron rápidamente y debo comentar que el final lo intuí, no al 100%, pero sí con respecto al acontecimiento en el que gira. Laia Soler le dio un bello desenlace a su novela, no imagino cuántas horas tuvieron que pasar para redactarlo.