Home Influyentes Colaboradores S.O.S desde los espacios culturales

S.O.S desde los espacios culturales

S.O.S desde los espacios culturales
0

Alejandra Martínez

El pasado 6 de octubre cerró sus puertas el Foro Shakespeare, uno de los sitios dedicados a la promoción de la cultura alternativa más emblemáticos de la ciudad. Las taquillas, las butacas, los escenarios y vestidores, serán sustituidos por el concreto y el acero con el que se construirá un conjunto de departamentos que va a ocupar el espacio en que durante años se luchó afanosamente por difundir la cultura.

Luego de 35 años de vida vio su fin el Foro. El dueño del predio optó por un negocio que parece más rentable, precisamente ahora que el boom inmobiliario está siendo cuestionado tanto por los gobiernos municipales como por el próximo gobierno de la ciudad.

En los últimos años este espacio, en el que Bruno Bichir invirtió tiempo, dinero y esfuerzo para ofrecer una cartelera de calidad, también tuvo una labor de impacto social, al poner en marcha la Compañía de Teatro Penitenciario, proyecto en el que participó Sara Alderete y que contribuyó a la reinserción social de los internos de Santa Martha.

Este caso aumenta el número de espacios culturales que han cerrado sus puertas en los últimos meses, y a decir de la comunidad artística nadie en el gobierno de la ciudad parece enterarse y menos aún hacer algo para frenar el fenómeno que, sin duda, debería ser una de las mayores preocupaciones de las autoridades.

Otro espacio que cerró sus puertas repentinamente fue el Círculo Teatral, que presentó daños estructurales debido al sismo del año pasado y será demolido en breve; el Círculo fue fundado por los actores Alberto Estrella y Víctor Carpinteiro. En el rubro de la música, los lugares más recientemente afectados fueron El Imperial y el Bulldog Café, que ya también dejaron de funcionar.

Se dice que el teatro y cualquier otra actividad cultural son poco rentables, especialmente cuando es alternativo, pero esto no necesariamente es cierto, y menos aún debería serlo desde la perspectiva de un gobierno que ha declarado que aspira a tener una sociedad del primer mundo. Para ello se necesita aumentar el presupuesto cultural y, desde luego, apoyar el rescate de foros y centros como los arriba mencionados.

Los personajes políticos afirman que “en vez de más balas y policías, urgen actividades culturales y deportivas”, pero en los hechos se muestran indiferentes a la crisis que viven los grupos y sitios dedicados a la cultura.

La tan anhelada pacificación de México y la ciudad difícilmente podrá alcanzarse si los gobiernos sólo centran sus esfuerzos en programas sociales y obras. El cambio debe surgir de la gente y ésta sólo se transformará con educación y cultura.

Mantener el esquema de los últimos años en nada abonará a prevenir que los jóvenes se quieran convertir en sicarios o ponerse al servicio de la delincuencia.

Es fundamental saber qué es lo que se tiene pensado en este rubro presupuestal; de otra manera, seguiremos viendo la proliferación de plazas comerciales, restaurantes, bares y negocios, en donde lo que se promueve es el consumo de sustancias tóxicas.

Los esfuerzos de los colectivos y compañías independientes deben ser apoyados, a fin de que la cultura llegue a las colonias, barrios y unidades habitacionales, porque es ahí donde la gente requiere más atención; es ahí donde está el riesgo más grande para los jóvenes.

En todo caso, la buena noticia es que ahora que la comunidad artística tiene presencia en el Poder Legislativo podrá luchar por más recursos y la defensa de la cultura en todos los niveles.

*Foto: Notimex

ESCRIBE UN COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.