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TROYA / La bomba que se le viene a Sheinbaum

TROYA / La bomba que se le viene a Sheinbaum
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Elena Chávez González

Claudia Sheinbaum tuvo la oportunidad de reivindicarse con los animales y no lo hizo. En su ceguera, indiferencia, ignorancia o soberbia, creo que todas juntas, la Jefa de Gobierno está a punto de enfrentar el descontento de una comunidad que desde hace muchos años lucha para que se reconozca el derecho de perros y gatos a la salud, a un medio ambiente libre de violencia, de explotación, de abandono y sacrificio como lo mandata la Constitución de la Ciudad de México.

Sheinbaum, junto con sus diputados de Morena, con algunas excepciones, no quiso incluir en el presupuesto solicitado al Congreso local, una partida para echar andar políticas públicas en beneficio de los animales. En dos meses que tiene al frente de la administración de esta ciudad está acabando con lo poco que se había logrado en gobiernos anteriores: el Hospital Veterinario de la CDMX ya es un simple antirrábico donde solo se ponen vacunas y de mala manera.

La deficiencia en los servicios, el maltrato de que son sujetas las personas que llevan a sus animalitos, el cierre de la farmacia, la negligencia con la que actúa el director interino del hospital, Jorge Enrique Jiménez Rice, es una bomba que está a punto de estallarle a la mandataria, no será un tigre el que se suelte, será toda una sociedad que se siente engañada por Sheinbaum, que en campaña electoral firmó una carta de compromiso por el bienestar animal.

Hace unos días llegó al Hospital Veterinario ubicado en la alcaldía de Iztapalapa un perro en estado grave, durante la revisión médica el animal sufrió de fuertes convulsiones, Jiménez Rice al enterarse prohibió se le diera algún tipo de calmante aduciendo que no tenían medicamentos y dejando al paciente en total sufrimiento. ¿por qué tanto odio contra estos seres vivos?

Al parecer a la Jefa de Gobierno se le hizo mucho dinero los 20 millones de pesos que anualmente recibía el hospital como presupuesto, ¿qué hará con esos recursos? ¿quién o quiénes serán los beneficiarios a costa de la salud de los animales que en esta ciudad son reconocidos constitucionalmente como seres sintientes? ¿qué hará con aparatos radiológicos, también los subastará?

En estas semanas que ha conducido la administración de la ciudad, Sheinbaum se ha encargado de denunciar las anomalías de su antecesor, Miguel Ángel Mancera, en especial las que tienen que ver con dinero, ¿por qué no ha dicho nada sobre el destino que tuvieron los 10 millones de pesos que los diputados locales aprobaron para el funcionamiento de la Agencia de Atención Animal? ¿Ahí no encontró fallas? ¿Ahí no hubo corrupción?

La AGATAN está descabezada, sin estructura, sin recursos, sin que haya hecho nada por los animales; es una instancia sin valor, sin voluntad, sin compromiso. Fue, simplemente, utilizada como moneda de cambio político por Mancera en su búsqueda como candidato del Frente por México a la presidencia de México; para Claudia Sheinbaum tampoco importa.

Ilusos los que creyeron que la exdelegada en Tlalpan cumpliría su palabra de ver por los animales, no le gustan, no le significan nada. Durante su mandato en la demarcación territorialmente más grande se permitió la venta de cachorros enfermos en el bazar de Peri-Coapa, se incrementó el número de perros atropellados y envenenados en el Ajusco y la carretera vieja a Cuernavaca.

Como delegada toleró la entrega de perros y gatos a la clínica para su sacrificio y es simpatizante, como la mayoría de los académicos, de que los animales de compañía sean utilizados en prácticas universitarias.

A dos meses de que esta Ciudad de México está gobernada por la señora Sheinbaum, no se ha hecho ninguna esterilización, el nacimiento de cachorros en calles y avenidas es apabullante, cruel. ¡Ilusos los que confiaron en ella!

La lucha por los que no tienen voz no se detendrá. No se suplicará a la autoridad que cumpla con lo que es su obligación: garantizar el bienestar de todos los que vivimos en esta urbe, incluyendo a los animales, es, como dijera Andrés Manuel López Obrador, nuestra empleada, el pueblo manda y lo que ordenamos es que ya se dé a conocer el programa de políticas públicas para los seres sintientes.

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