Home Grilla CDMX Capital Político Se impone la nomenklatura en el PRD

Se impone la nomenklatura en el PRD

0

En un proceso tan “transparente” como el de Morena, el PRD eligió a Alejandra Barrales como candidata de la alianza Por la CDMX al Frente, que conforman junto con el PAN y el Movimiento Ciudadano.

Lo que se quiso presentar como un ejercicio ejemplar, se oscureció cuando el sol azteca y la encuestadora Mitofsky —que concentró los resultados de IPSOS y de Covarrubias— rechazaron dar a conocer las preguntas de la encuesta.

Presentaron un análisis de la información recabada entre tres mil habitantes de la CDMX —habían dicho que serían siete mil 500— y su conclusión fue que Barraleses la de mayor potencial para el Frente.

Con conceptos tan vagos como “saldo de opinión”, por ejemplo, donde Alejandra está debajo de Salomón Chertorivski y de Armando Ahued, justificaron el triunfo de la expresidenta nacional del PRD.

Para tratar de entender un poco cómo llegaron a ese análisis, se pidió que dieran a conocer las preguntas de la encuesta, a lo cual empresas y partido se negaron.

“Es un cuestionario muy amplio”, dijo Marcelo Ortega, director general de Consulta Mitofsky.

-Pues yo tengo tiempo de sobra para leerlas, fue la respuesta del columnista.

“Mi contrato (de 250 mil pesos más IVA) me prohíbe dar a conocer el cuestionario; se lo tengo que entregar al PRD”, lo comentó frente a Raúl Flores, líder del partido, quien dijo que “en su momento” lo harán público.

O sea, presentan un análisis de la información que dicen haber recabado, pero que nadie conoce. Es como si el INE declarara ganador a un candidato sin dar a conocer las actas.

“Cómo crees, nuestro trabajo es impecable”, dijo de nuevo Ortega, como presumiendo que Mitofsky tiene un prestigio intachable.

Quienes estuvieron con René Bejarano en las mesas donde se designaban a los candidatos del PRD en la capital cuentan que el oscuro profesor encargaba precisamente a Mitofsky ajustar algunos resultados para favorecer o perjudicar a ciertos aspirantes. Por eso a esa empresa los mismos perredistas le empezaron a llamar “Mentirofsky”. Como quiera, el PRD decidió que su proceso fuera idéntico al de Morena, que tanto criticaron, pues nadie sabe a ciencia cierta si en verdad se le preguntó a los ciudadanos y qué contestaron.

A leguas se ve que la nomenklatura perredista impuso a Barrales porque es más fácil repartirse el botín entre los que entienden los mismos códigos.

La soberbia amarilla es fenomenal; siguen en la creencia de que sus rancias estructuras los harán ganar. No ven que los ciudadanos los aborrecen como partido y como gobierno, y que los votantes empiezan a creer que otros farsantes como los de Morena son mejores.

Morenos y amarillos son exactamente lo mismo, pero más baratos. Vienen del mismo lugar y no se pueden quitar el sello de corrupción que los acompaña.

Los ciudadanos están cansados de los políticos y Barrales representa la continuidad de los desprestigiados perredistas y su gobierno; la gente ya no quiere eso.

Igual y Alejandra gana, pero no será por amor a los amarillos o los azules, sino por el temor o la fobia a “ya saben quién”.

Porque Barrales no se enfrentará a la pobre de Claudia Shienbaum, que solita no ganaría ni en su cuadra, sino al mismísimo Andrés Manuel López Obrador. La nomenklaura se impuso pensando en su voracidad, ¿pero y si pierden?

CENTAVITOS… Aunque quisieron aparentar ser como hermanos y los perdedores agacharon la cabeza, el lenguaje corporal decía otra cosa. Ahued lució sereno, pero la forzada sonrisa de Salomón reflejaba una ira contenida.

http://www.excelsior.com.mx/opinion/adrian-rueda/2018/01/18/1214426

ESCRIBE UN COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.