La Ciudad de México concluyó el año 2024 con un notable incremento en sus ingresos, alcanzando un total de 308,093 millones de pesos. Este resultado representa un 15% por encima de lo previsto en su Ley de Ingresos, un avance que ha consolidado la salud financiera del gobierno capitalino y ha permitido incrementar el gasto sustentable. Durante el mismo periodo, el gasto neto se elevó a 306,096 millones de pesos, evidenciando un crecimiento del 14.2% en comparación al presupuesto inicial.
El secretario de Administración y Finanzas de la capital, destacó que estas cifras proporcionan una base sólida para que el gobierno de la ciudad mantenga finanzas públicas sanas y sostenibles. Además, se logró un superávit de 1,996.4 millones de pesos, lo que refleja una gestión eficiente de los recursos.
Uno de los motores detrás de estos resultados ha sido la inversión en innovación dentro del proceso financiero. Con la implementación de nuevas tecnologías, se logró reducir en un 40% el tiempo necesario para la renovación de licencias de conducir, lo que ha facilitado la recaudación de más de 500 millones de pesos provenientes de 346,000 documentos emitidos. Estos fondos se destinarán a proyectos de movilidad eléctrica y seguridad vial, marcando un paso hacia un enfoque más contemporáneo y responsivo en la gestión pública.
Durante el año, los ingresos locales se posicionaron en 123,771 millones de pesos, mientras que los de origen federal alcanzaron los 159,429 millones de pesos, con aumentos del 5.4% y 5.2% respectivamente. En el ámbito local, los ingresos tributarios experimentaron un incremento del 8.0% anual, lo que refleja un fortalecimiento en la recolección fiscal.
La estrategia del gobierno se ha centrado en priorizar el aumento de los ingresos. Desde octubre pasado, se han llevado a cabo reuniones semanales para ajustar las estrategias tributarias y ofrecer incentivos que fomenten el cumplimiento de obligaciones fiscales. En el caso del impuesto predial, se reporta un aumento del 20% en los pagos, gracias a la implementación de un descuento del 8% durante enero.
El sostenido incremento de los ingresos también se ha visto potenciado por un aumento del impuesto a la nómina, que tiene como fin financiar proyectos de infraestructura. Además, se han simplificado los trámites para pequeñas y medianas empresas, facilitando su acceso a beneficios fiscales.
En materia de ingresos federales, los Fondos Distintos de Aportaciones mostraron un sorprendente crecimiento del 46.3%, destacando la inesperada contribución de recursos para obras como la construcción del tren CDMX-Toluca, un proyecto crítico para la movilidad urbana.
A nivel de gasto, la ciudad destinó 306,096 millones de pesos, lo que representó un crecimiento significativo en la inversión pública, especialmente en infraestructura de movilidad. Las finanzas públicas se beneficiaron del desendeudamiento real, que se tradujo en una disminución de la deuda pública a 104,022 millones de pesos, lo que representa un desendeudamiento del 1.8% anual. Desde 2018, la deuda ha registrado una reducción total del 7.8% en términos reales, lo que permite al gobierno mantener egyáegás de estabilidad en el ámbito crediticio.
La inversión en movilidad fue prioritaria en el gasto, con proyectos como la construcción de la nueva Línea 3 del Cablebús, que mejorará la conexión entre importantes puntos de la ciudad. Además, se están llevando a cabo trabajos para modernizar la infraestructura ferroviaria y del metro, lo que incluye la sustitución de vehículos y el mantenimiento de escaleras en estaciones.
De cara al 2025, se anticipa que el presupuesto priorizará aún más la inversión, enfocándose en la construcción de nuevas líneas del Cablebús y mejoras en el sistema de Metrobús, entre otros ambiciosos proyectos. Estas acciones se alinean con los objetivos ambientales establecidos por el gobierno, que logró superar la meta de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, alcanzando una disminución del 10.5%.
Los resultados del 2024 han empoderado al gobierno capitalino para enfrentar el año venidero con confianza, asegurando que su marco financiero se mantenga robusto y en sintonía con los compromisos hacia un desarrollo sostenible, así como hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible del Programa de la Agenda 2030.