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El día que Mancera plantó a El Peje

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Adrián Rueda

Acababan de pasar las elecciones de 2015 y Morena había ganado la mayoría legislativa en la ALDF, además de cinco delegaciones políticas en la CDMX; era su primera participación y el preámbulo de lo que sería la debacle perredista.

Tras esos comicios, algunos cercanos a Miguel Ángel Mancera le sugirieron que se reuniera con Andrés Manuel López Obrador, para ir tejiendo una posible alianza PRD-Morena con miras a las elecciones de 2018.

Tras varias dudas y después de meditarlo mucho, el jefe de Gobierno aceptó explorar la posibilidad del encuentro y autorizó a uno de sus cercanos —quien fue el que le insistió sobre la reunión— a entablar negociaciones.

El enviado de Mancera se trasladó hasta Tabasco para hablar personalmente con El Peje y, luego de varios intentos, el de Macuspana aceptó, pero puso algunas condiciones, que consistían en que el encuentro se diera de noche y en su casa de Copilco.

A su regreso a la CDMX, el mensajero llevó la propuesta al jefe de Gobierno y fue aceptada, sellando así lo que sería el primer acercamiento con Andrés Manuel, luego de las elecciones de 2015.

La reunión se programó para un jueves; El Peje había dicho que tomaría el último vuelo nocturno de Villahermosa a la capital de la República, y que avisaría cuando fuera arribando al aeropuerto para que todos coincidieran en su casa.

Ese día, el mensajero le comunicó a Mancera que López Obrador había despegado, a fin de que calcularan el tiempo que les tardaría en ir a Copilco para la importante reunión; todo estaba listo y confirmado, pero algo pasó en esos minutos.

Dicen que, de última hora, el jefe de Gobierno se reunió con sus operadores, quienes le recomendaron no ir porque seguramente El Peje le iba a pedir algunos espacios en su gabinete para su gente, y que era como meter varios caballitos de Troya en el Zócalo.

El mensajero, que además de ser de todas las confianzas de Mancera, era también cercano a López Obrador, fue enterado de que el gobernante de la capital no iría y tuvo que comunicar al tabasqueño que se había cancelado todo.

Dicen que el hoy presidente electo tomó las cosas con calma, pero dejó en claro que no habría otra oportunidad para reunirse; dio instrucciones a sus militantes de “tomar distancia” del Gobierno de la CDMX.

La decisión de Mancera precipitó el enfriamiento de su relación con López Obrador y una andanada en su contra por parte de dirigentes y delegados morenos, lo que él interpretó como una estrategia normal para contrastarse con el PRD.

Quienes conocieron de esa reunión aseguran que, de haberse concretado el encuentro, la historia para el sol azteca y el propio exjefe de Gobierno de la CDXM hubiera sido otra.

CENTAVITOS… Si en el Instituto Electoral de la Ciudad de México pensaban que pasadas las elecciones de julio podrían descansar a pierna suelta lo que resta del año, se equivocan, pues uno de sus grandes pendientes será integrar las observaciones y propuestas que líderes migrantes y académicos de Chicago hicieron para mejorar los mecanismos del voto de mexicanos desde el extranjero. Los consejeros Enrique Andrade y Yuri Beltrán, del INE e IECM, respectivamente, presentaron un balance donde se informó que en el pasado proceso electoral se triplicó el número de votantes desde el exterior, con 27 mil registros. Habrá que ver qué conclusiones entregan con los consejeros a los diputados locales y federales.

https://www.excelsior.com.mx/opinion/adrian-rueda/el-dia-que-mancera-planto-a-el-peje/1274932

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